21 octubre 2009

Ya gané...

El otro día me preguntaban unos periodistas en Madrid, qué era lo que sentía tras casi un año de Presidente del Partido Popular en Extremadura, a lo que respondí que un enorme honor de poder estar con mis paisanos día a día, aprendiendo de ellos.
Nadie sabe el resultado electoral del 2011, pero sí les dije que ya había ganado. Conocer a tanta gente, sus vivencias, sus problemas, sus sueños, es algo que no se cursa en ningún máster, ni se puede conocer de manera tan honda en un libro, o ante el televisor. Te lo pueden explicar, pero hay una química en la relación personal que no se puede sentir en ningún otro medio de relación.
Por eso quiero recordar hoy a Nicolás, cacereño, con 100 años tras sus espaldas y unos ojos vivos llenos de futuro. Nicolás había perdido audición (sería un milagro que no fuera así), pero no había dejado en el camino un ápice de lucidez. Nicolás es un libro abierto, una experiencia digna de conocer, alguien a quien escuchar por lo vivido y padecido. Había trabajado mucho y duro, y ahí estaba, con una sonrisa, y sin ganas de estar sentado, que apoltronarse no le había llevado a lomos de la centuria.
Hablamos un buen rato a solas, y gané, les juro que gané…

La crisis abona el fraude, qué esperaban...

La crisis económica abona el fraude y el abuso en materia laboral, y así se observa especialmente en Extremadura. La Consejera de Igualdad y Empleo del gobierno extremeño, ayer se mostró ante los medios de comunicación para dar cifras y datos, pero ninguna solución: progresan los contratos irregulares un 30% este año, referidos a trabajadores que no son dados de alta, o tienen salarios por debajo de lo estipulado, o sin seguridad y salud laboral, o extranjeros sin permiso laboral. Todo un poema.
Pero una Consejera de Igualdad y Empleo no está sólo para dar sólo, está principalmente para ofrecer soluciones.
Eso es lo que esperan, por ejemplo, ese 60% de los autónomos de la región que han emigrado a la economía sumergida. Y eso es lo que esperan 110.000 desempleados y sus familias. Y lo que esperan los que están en formación. Y lo que esperan quienes no han perdido el empleo pero temen perderlo. Soluciones.
Subir los impuestos como ha hecho el Gobierno de Zapatero en sus Presupuestos para el Estado, incrementando el IVA y reduciendo deducciones fiscales, traerá como consecuencia menor consumo, menor inversión, y más fraude, y más paro, y más crisis.
Y aquí no vale el recurso de que estamos destinando mucho dinero a los parados, porque esto, en sí mismo, es la constatación de un fracaso. Ayudar a quien lo necesita, está muy bien, pero ayudar en lo que uno necesita, que es encontrar un empleo de calidad, está mejor.
Y es muy probable que el mes que viene, y el próximo, y el siguiente… tengamos una Consejera de la Estadística, pero no de la Igualdad, ni del Empleo, como reza en su tarjeta de visita.
Medidas del Partido Popular de Extremadura contra la crisis:
1/2/3/

20 octubre 2009

Un nuevo modelo productivo para Extremadura...

Si hacemos lo mismo en Extremadura, no prosperaremos, ni nos paralizaremos, sencillamente nos transportará la corriente hacia el atraso.
Mientras recogemos los ladrillos del suelo, advertimos que algo hay que hacer para cambiar el modelo productivo de Extremadura. Todos nos abrazamos a la construcción como maná y notamos que la prosperidad era espejismo pasajero. ¿Y ahora qué?
Señalaba un cubano que “no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante”, y tenía razón. Pero esto no ha de valer de consuelo, por cuanto los ciudadanos piden remedios a sus gobernantes, y con razón.
El contexto es hostil, la globalización, los cambios tecnológicos y la necesidad de sostener el medio ambiente han transformado la economía mundial en las últimas décadas. Tenemos que trabajar más y mejor, reducir el absentismo, formar bien a la gente, ganar en innovación y empresas que se sumen al reto.
Debemos incrementar la productividad, la educación y la formación para ser competitivos en el exterior.
La construcción seguirá siendo importante como pilar de crecimiento, aunque nunca volverá a ser lo que fuera. El turismo ha de encarar la competencia de mercados interiores y más allá de nuestras fronteras. Potenciar lo que encontramos bajo los ladrillos en nuestra tierra será fundamental: la industria agroalimentaria. Y la biotecnología, y los servicios avanzados, y la salud, y las distintas formas de producción energética sostenible, y la industria, esta última la gran olvidada.
La internacionalización de empresas grandes, medianas y pequeñas, sin complejos, porque las materias primas de calidad abundan. Y permitir que los sectores de futuro crezcan sin intromisión de la administración, porque estos no se descubren por ley, sino que los descubren las empresas.
Pero para lograr lo anterior hace falta que no engorde la deuda pública, porque adelgaza con anestesia, o lo hará irremediablemente sin ella. Al finalizar 2010 la aportación a la deuda pública española de nuestra región será de 1.500 millones de euros. Lejos de curas de adelgazamiento, se ha impuesto la obesidad en el gasto público, y el efecto será claro en Extremadura el próximo año: parálisis de las inversiones en infraestructuras.
Y hay que apostar por la investigación y el desarrollo, y la relación entre la universidad y la empresa, y aumentar el nivel de negocio de nuestras empresas, porque a mayor tamaño mayor nivel de innovación, de productividad y de comercialización.
Y preocuparse por los niños de hoy, que serán pilares del desarrollo del mañana. Inculcar una cultura de lo bien hecho, del esfuerzo, del emprendedor, una cultura industrial, hasta ahora desconocida.
Y mejorar las infraestructuras de carreteras, de ferrocarril, de telecomunicaciones...
Y por último, decir la verdad. Porque un cambio de modelo productivo no se hace en dos tardes, ni se logra en solitario con un diálogo del gobierno espigando interlocutores, ni tan siquiera con una voluntariedad autonómica. El verdadero cambio de modelo productivo parte desde el Estado, y ha de irradiarse hasta lo local, de la mano de los agentes sociales y los emprendedores.
Por eso Vara se equivoca al plantear un nuevo modelo productivo para Extremadura, sin cambios en la regulación estatal. Porque ni tiene competencias en energía, ni en materia laboral, ni en tributación y fiscalidad, ni puede considerarse Extremadura un ente aislado en el conjunto del Estado.
Soñar está bien, pero eso no puede frenar 110.000 parados en nuestra región…



La calle...

La calle debería ser asignatura inexcusable de todo político.
En la calle no hay intereses, no hay intermediarios, no hay más que una atmósfera en el que uno puede ser protagonista, sin más estorbo que la capacidad de comprensión.
A menudo el despacho, las reuniones, los email, la prensa, el teléfono es la vía de información, escapándose un ventarrón de matices y datos que sólo en la calle se pueden tropezar.
Cuando uno transita por la calle y no abre los ojos a los que sufren, es que uno está enfermo, con el corazón encallecido. Mirar a los ojos de la gente, su expresión, sus gestos, auscultar sus mensajes son la mejor terapia del político para estar prevenido contra la desinformación.
A mi me gusta la calle, porque en ella uno encuentra más información que en google. Al fin y al cabo, en la red no hay tantas emociones, y en la calle, les aseguro que sobran…

19 octubre 2009

Los presupuestos que llegan a Extremadura...

El Borrador de Presupuestos que nos ha propuesto el ejecutivo extremeño en estos días, nos presagia que el 2010 será otro año más perdido para los extremeños. Ahora por la crisis, y antes por la parsimonia en acometer reformas e infraestructuras, el futuro que una vez se soñó, aún habrá de esperar sentado.
Disminuyen los ingresos del Estado, y los fondos provenientes de la Unión Europea, y la recaudación por los tributos propios, y se extiende el desempleo, superando la barrera de las 110.000 personas. La salida escogida por Vara y su equipo ha sido sencilla: congelar las inversiones y acudir a más deuda.
Hay quienes están satisfechos porque no han subido los impuestos, pero hubiera sido difícil de digerir tras la espectacular subida prevista por Zapatero a las familias españolas. Y hay quienes dicen que son buenos presupuestos porque garantizan la sanidad, la educación o los servicios sociales, aunque hasta ahí podríamos llegar si no se garantizaran.
Mientras se paralizan las inversiones el gasto corriente se ha reducido tan sólo un 0,1%, subiendo partidas como los altos cargos y el personal eventual. No se acomete ni una sola reforma en la administración autonómica. Y donde antes dije digo ahora digo diego, pues nos anunciaron que no se trasladaría deudas a nuestros hijos, y en el 2010 nos lanzaremos hasta los 1.500 millones de euros
El 2010 pasará a la historia de Extremadura sin pena ni gloria, y con más deuda para los gobiernos futuros. ¿Y si en 2011 continúa el período de crisis y recesión?
No cabrá el recurso de la deuda, ni pedir más al Estado tras firmar un “magnifico” modelo de financiación autonómica, ni tocar las puertas de Europa, que empiezan a atrancarse en el 2013.
Sólo nos queda soñar con el Aeropuerto Internacional de Cáceres, la Plataforma Logística, la Autovía Cáceres-Badajoz, la Zafra-Jerez, el nuevo modelo productivo, la Escuela de Pilotos, los 60.000 nuevos empleos, el AVE en el 2010, el domicilio fiscal de Almaráz en la región… o votar en consecuencia a las primeras de cambio…

06 octubre 2009

Las fechas ahora no son para cumplirlas...

Ha dicho mi paisana, y Portavoz del PSOE regional, Ascensión Murillo que “las fechas del AVE son indicativas”. No puedo participar de su sentir, ni creo que haya sido lo que pensaban en su formación hasta hace pocas fechas. Si así fuera, no hubieran prometido en la página 32 de su programa electoral autonómico que el AVE estaría listo en el 2010. Ni tampoco Zapatero, que fijó dicha fecha en un acto multitudinario en Extremadura con ocasión de las elecciones autonómicas, ni de la Vega, ni José Blanco… Estamos por tanto ante una novedad: las fechas ya no existen, lo que importa es que las cosas se hagan.
Para una administración, las fechas son indispensables. Si lo son para los ciudadanos lo ha de ser para un buen gobierno. Si no importaran las fechas, ¿qué más da cuando hagamos la declaración de la renta?, ¿o qué importa cuándo debemos pagar una multa de tráfico?, ¿pueden acaso contestar los ciudadanos antes sus obligaciones frente a la administración que las fechas son indicativas?
Como el ciudadano no tiene esa potestad, tampoco lo ha de tener la administración. Más aún, gobierno que no pueda dar una fecha es porque no tiene claro el horizonte para cumplir lo que prometió, y eso ni es justo, ni lo merecen los ciudadanos.