16 junio 2009

Suben los impuestos...

Cuando se incrementa el déficit público, lo previsible es que acontezca dos cosas: o suben los impuestos o se baja el nivel de prestación de servicios. No hay otra solución dicen los economistas.
Pasadas las elecciones europeas, y todavía en caliente, se ha optado por subir los impuestos del tabaco y los carburantes. El tabaco no es un producto de primera necesidad, y por tanto, afecta únicamente -en principio- a los fumadores. El carburante es una necesidad de las familias, las pymes, los autónomos, de todo el mundo.
Pero no estaría de más conocer qué porcentaje de esa subida de impuestos por el tabaco va a repercutir en las familias productoras de tabaco extremeñas. Son 20.000 personas que esperan una solución, 20.000 familias que emigran o forman parte de las listas de paro en los próximos años. Destinar unos céntimos de esa subida a estos productores, sería un buen plan de empleo para Extremadura. Esperemos que entre todos sigamos fijando población en Extremadura, de lo contrario, el panorama puede ser desolador en varias comarcas extremeñas.