Héroes desconocidos se ocupan a destajo para que no se nos queme el corazón, hoy en Las Hurdes, mañana, por desgracia, en otro enclave. Los he conocido bien de cerca hace tiempo, no en vano, tengo el honor de haber compartido faena con ellos algunos años.Y los he vuelto a ver trabajar en Las Hurdes, con pasión, con entrega, con la humildad que da el anonimato, con profesionalidad.
Es igual que sea un militar de la UME, un piloto de helicóptero, un técnico, un auxiliar, un bombero forestal o un conductor de autobomba, porque todos ellos son integrantes de ese club al que le entregamos en custodia la salvaguarda de nuestra riqueza ambiental, nuestros más bellos parajes, nuestro medio ambiente.
A ellos adjudicamos cuando asoma un fuego la dura tarea de extinguirlo con apremio, recordando que su éxito, es un éxito para las generaciones venideras.
Los he visto comiendo un bocadillo sentados en un murete junto al Ayuntamiento de Nuñomoral. Los he visto con la tez tiznada de tanto insensato en busca de interés particular, sin una muesca de desaliento, sin una tentación de tirar la toalla, sin un reproche hacia el maldito humano que prendió Las Hurdes por tres puntos.
Me cuentan que han subido con sus vehículos por zonas imposibles, que han penetrado en el alma del incendio jugándose la vida. Y los he visto descargar el agua de sus aviones o helicópteros con la precisión milimétrica de un cirujano.
Habrá quien diga que ese es su trabajo, pero bregar con el calor del infierno no se paga con dinero. Hay que tener mucha raza, mucha sangre, mucha nobleza para defender con uñas y dientes lo que es de todos, como si fuera propio. Hay que ser muy hombre para no sentir fatiga, ni calor, ni ira, para no tener una palabra de queja cuando en este mundo se ha perdido gran parte del sentido de la palabra “sacrificio” en el trabajo.
Este es su mérito, y nuestro mérito, poder contar con ellos.
Enhorabuena por el trabajo que realizan a diario.

3 comentarios:
Buenos días José Antonio:
Que entrada de Blog más cercana y expresada con tanto sentimiento humano ( como todo lo que haces por Extremadura y por los Extremeños. )
Me consta de que detrás de todo ese infierno ``verde´´ o más bien chamuscado por las llamas, hay un gran equipazo humano que se coordinan a cada segundo jugándose la vida.
Tengo un familiar que es bombero y me ha contado anécdotas que emocionan y tenemos que mirarlos como héroes por lo que hacen. Y a todo el equipo que ataca el incendio y apoya desde todos los puntos.
Demuestran que todo es posible en la vida cuando hay una adversidad o un enemigo tan grande como un incendio de ese tipo.
Ell@s nos hacen sentir más humanos, y ver la vida desde puntos de vista que a veces cuesta reconocer.
Felicidades por haber sido uno de los valientes profesionales que se jugaron la vida por el bien de las personas, de los Extremeños y de la Madre Naturaleza viva. Y por supuesto, por sentirte orgulloso de ello en éstas líneas.
Pero sin duda, cuando has estado con los vecinos y profesionales, muy cerca de ellos sintiendo la impotencia de las llamas y del viento.
Un abrazo.
Miguel C.
Muchas gracias Miguel por sus palabras, y he de decirle que no tiene porqué darme las gracias, porque para mí, una de las mayores bendiciones de esta vida es haber sido miembro del Cuerpo de Bomberos de mi ciudad.
Nada me ha hecho sentirme más orgulloso y más humano que servir a mi ciudad desde esta noble profesíón, de ahí el enorme respeto que profeso hacia quienes nos garantizan desde el anonimato nuestra seguridad.
Gracias nuevamente.
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