30 abril 2008

Balanzas Fiscales, ¿para qué?

Hilvanaba hace unos días un editorial de El Periódico de Cataluña, que “para lo que sí sirve la publicidad de las balanzas fiscales del Estado con todas las autonomías es para acabar con demagogias de cualquier signo”, y además “supone, para Cataluña, la legítima reparación pública de la injusta imagen que tiene entre buena parte de la sociedad española, que le atribuye insolidaridad fiscal, cuando, se calcule como se calcule, resulta todo lo contrario.”
En el recién terminado Discurso de Investidura del Presidente Zapatero, Durán i Lleida logró a este el compromiso en dos meses de su publicación, lo que ha organizado no poco desbarajuste entre las comunidades con menor renta per cápita como Extremadura.
Vara ha dicho en principio que estaba contra la publicación de las mismas, y luego que está frente a ella si ésta no va escoltada también de la de otras balanzas como las energéticas, las de capital humano, o las de inversión industrial.
Ni lo uno, ni lo otro. La posibilidad de publicar las balanzas fiscales es, sencillamente, un absurdo. Si difícil es hacer una balanza fiscal, con criterios que satisfagan a todas las comunidades autónomas, ¿cómo se puede construir una balanza fiscal con elementos energéticos, de capital humano o inversión industrial? Es un desatino porque España es una nación desde hace muchos siglos y las medidas políticas, con repercusiones económicas y fiscales, se han tomado por los sucesivos gobiernos nacionales con criterios nacionales, aun a sabiendas de que en algunas ocasiones se estaba favoreciendo a algunas regiones sobre otras pero, siempre sobre la base de los intereses generales, a largo plazo.
Aquí lo que importa son las personas, no los territorios, sean los que sean, y hablen como hablen. Si alguna vez se llegaran a inventar balanzas fiscales serían aberraciones políticas que manifestarían el poder de unos partidos sobre otros, de unas personas sobre otras, no un aparejo para asegurar la igualdad de oportunidades a nivel nacional, que debería ser el objetivo de cualquier político serio.
Por ello, cuando la Generalitat de Cataluña hace las cuentas del Gran Capitán, señala que entre lo que aportan al Estado y lo que reciben de él, hay un déficit cuantificado entre los 8.000 y los 11.000 millones de euros. ¿Y qué?
¿Pero cree alguien en su sano juicio que dirá algo nuevo la publicación de las Balanzas Fiscales sobre lo que ya estamos al corriente? Francamente no. Hay un estudio realizado por los profesores Uriel y Barberán, publicados por el BBVA, que proporciona los resultados de las balanzas fiscales para el período 1991-2005. Y en él, se observa que, por ejemplo, Extremadura recibe mucho más de lo que aporta al Estado como territorio. Los extremeños lideramos la clasificación de saldos per capita. De media, cada ciudadano de Extremadura recibimos 2.375 euros más al año que ls que aportamos. Segunda comunidad fue Asturias, con 2.148, y tercera, Canarias, con 1.544. Nada pues habrá bajo el sol cuando se actualicen estos datos, si no los están ya.
Pero lo realmente asombroso es que quien pide las balanzas fiscales no sea precisamente la líder en las contribuciones. La Comunidad que más aporta no exige su publicación, es decir, Madrid. Madrid aportaba 2.302 euros por habitante al año, Catalunya 1.094 euros, Baleares 915 euros y la Comunidad Valenciana 37 euros, mientras que el resto de las comunidades somos beneficiarias netas.
¿Para qué entonces su publicidad? Durán i Lleida ha dicho que su demanda no pretende la “confrontación política” con otras comunidades autónomas, sino “aportar transparencia y acabar con la opacidad y la fácil demagogia”. Y precisamente, erigirse en el portavoz de la publicación, siendo doblada la aportación catalana por la madrileña, debería sonrojarle, por demagogo.
¿Qué quiere decir que Cataluña aporta y Extremadura recibe?, ¿qué autoridad moral quieren tener algunos y en base a qué sobre otros?, ¿dejará de haber extremeños que también aporten mucho más que catalanes, individualmente?, ¿entonces a qué tanta necesidad de publicar un absurdo basado en fronteras y no en personas?
¿la construcción del futuro AVE en Extremadura es una mejora para los extremeños o para toda España? ¿la Plataforma Logística es una infraestructura que beneficia a los pacenses únicamente, o también a los extremeños y al resto de los españoles? ¿La construcción de un hospital de referencia, por ejemplo, la unidad de parapléjicos de Toledo, donde se atiende a pacientes de toda España, debe ser imputada a Castilla La Mancha o a todas las CC AA?, ¿El gasto en defensa cómo lo promediamos?...
¿Y el dinero que tributa la Caixa, proveniente del ahorro de miles de extremeños, se imputa a Cataluña íntegramente o también hay un trozo del pastel para los extremeños?, ¿Y Caja Madrid, y Caja Ávila, y El Monte?...
¿Alguien puede entender este entuerto?. Es como si el vecino de su pueblo, con un nivel de renta mayor y por tanto pagador de mayor cuantía en sus impuestos, quisiera que la acera al paso de su puerta, fuera de mármol, y la suya de cemento, pues tributa más que usted. Y que encima el Alcalde publicara lo que paga cada vecino, para que usted, dicho sea de paso, no fuera un demagogo, y el Alcalde un conspirador que oculta tales datos. Por eso creo que Vara se equivoca al decir que se publiquen las otras balanzas fiscales, cuando sencillamente no hay que publicar ninguna, pues ya sabemos lo que hay, y para qué las quieren algunos.
Si el vecino de al lado exigiera las aceras de mármol, a las puertas de la Junta de Extremadura, seguramente se llamarían a los servicios psiquiátricos para que le dieron el correspondiente tratamiento médico. Y con razón.