20 noviembre 2009

Ya lo decíamos...

Que el agua es un recurso escaso, lo sabíamos. Que además es un bien estratégico para el futuro, también. Que algunos ofrecieron el agua como muestra de generosidad a otras regiones, es archisabido. Que a propósito de la ofrenda de agua por parte de Vara a Murcia y Valencia, fue objeto de elogios en tales comunidades, mientras a otros se nos tachaba de insolidarios, es una consecuencia del cortoplacismo.
Hoy hemos sabido que el Ministerio de Medio Ambiente va a impulsar un Decreto para paliar la sequía que padece Extremadura, especialmente Cáceres. Con ello, se pone de manifiesto que a la hora de hablar del agua de Extremadura no hay que hablar a corto plazo, que un trasvase desde Valdecañas no se puede hacer cuando miles de regantes tienen problemas de abastecimiento, que hay que quedar bien con lo que a uno le sobra, no con lo que a uno le hace falta. Ya lo decíamos... y ahora el Ministerio de Medio Ambiente nos viene a dar la razón...

18 noviembre 2009

Estatuto de Extremadura: ... lo volvería a hacer

Ayer presentamos el Borrador de Estatuto de Autonomía de Extremadura en el Congreso de los Diputados. Un Estatuto que gozaba del respaldo unánime del Parlamento extremeño, a diferencia del actual, vigente desde 1983, que no lo obtuvo.
Ayer se habló de Extremadura en el Congreso, y hablaron todos.
Soy consciente de que a una inmensa mayoría de nuestros paisanos no le preocupa nuestro Estatuto, por eso no entiendo tanta crítica que he podido leer al respecto en los comentarios que sobre esta noticia han aparecido en medios digitales. ¿Si no preocupa a la mayoría, porqué abrir un frente de controversia?, ¿Qué es mejor, hacer un Estatuto que sirva para cualquier gobierno futuro de Extremadura, con independencia de su signo político, o un revival del 83, donde Ibarra y Ramallo no fueron capaces de encontrar los puntos que les unían?
Yo, les reconozco, me siento muy hornado del trabajo que he hecho desde el Partido Popular de Extremadura, es más, lo volvería a hacer…

Sin agua en el pozo de las ideas...

El Presidente de la Junta de Extremadura, ha dicho hoy en los Desayunos Informativos de Europa Press, que la crisis actual supondrá la pérdida de unos 40.000 empleos en la región. Me parece muy bien su sinceridad, pero a un gobernante, más que reservarle los ciudadanos el papel estelar de dar malas noticias, le encomienda la solución de estas.
¿Y ahora qué?, ¿qué recetas aplicará para rescatarlos?, ¿un nuevo modelo productivos como el propuesto que no consigna ni plazos ni partidas económicas para su puesta en marcha? Me parece que no hay apuestas de futuro comprometidas, ni candil que ilumine a este gobierno, ni agua en el pozo de las ideas. Y bien que lo siento.

13 noviembre 2009

Los políticos preocupan a los españoles...

Conocido el dato de que la cuarta preocupación de los españoles, según el CIS, es la clase política, la primera reflexión que habría que hacer es, ¿cómo evitarlo?
A mi me preocupa y mucho, porque uno que tiene como herramienta la palabra, si se dirige a los ciudadanos y estos desconectan, bajo la frase "todos son iguales, o están todos metidos en el mismo carro", es muy difícil hablar de proyectos, ilusiones o futuro. Y no les falta razón a los ciudadanos, cuando mañana, tarde y noche conocen de corruptelas y excesos a través de los medios de comunicación. Bien es verdad también, que los miles de cargos públicos honrados, no son noticia, porque la normalidad es una exigencia lógica, y por tanto no ha de subrayarse.
Pero hoy al escuchar un grueso cruce de palabras en Las Cortes Valencianas, vuelvo a pensar que ese no es el camino. Porque de ser ese, no seremos la cuarta preocupación de los españoles, seremos la primera, y a eso, aunque me llamen blando, yo no me apunto... Se puede ser incisivo con la palabra, pero el insulto demuestra que entre la clase política no hay respeto, y si no nos respetamos, ¿quién nos va a respetar y valorar?

11 noviembre 2009

El placer está en tus manos...

En estos días los medios de comunicación han fijado su foco en Extremadura. No ha sido por la creación de empleo, de tejido empresarial, de cualquier otro elemento positivo para nuestro desarrollo, no, ha sido por una sucesión de hechos que degradan y emborronan nuestra imagen como región.
Primero fue la agresión que sufrió un menor en un centro de internamiento tutelado por la Junta de Extremadura. Las imágenes captadas por no se sabe quién, delataban cómo un vigilante jurado agredía a un menor inmovilizado en su cama, sin posibilidad de defensa.
Después, una pobre burra, robada por unos quintos del municipio de Torreorgaz, murió tras ser vejada, lo que originó portadas y páginas y más páginas de la prensa regional.
Y ahora, en un redoble informativo de ámbito nacional, desde Luis del Olmo a Federico Giménez Losantos, desde Carlos Herrera hasta el último informador, se hacen eco de una campaña pagada por el gobierno extremeño que enseña a los jóvenes a masturbarse, invirtiendo en ello 14.000 euros.
A mi, sinceramente lo que hagan los jóvenes en su intimidad, y que no atente contra los demás, me preocupa lo justo. Todos hemos sido jóvenes y sabemos de qué estamos hablando. Pero a los jóvenes, lo que ha de ponerseles entre las manos un gobierno es un trabajo, y más teniendo en cuenta que más del 40% de los jóvenes extremeños están en paro. Lo demás, es despilfarro, y sobretodo, un tomadura de pelo a una sociedad que está pasando por momentos de mucha estrechez y zozobra. El trabajo es lo que da el placer, y lo demás, es tirar el dinero.

Otro sueño más para incumplir nuevamente...

Se nos acaba de entregar al Partido Popular de Extremadura, un borrador de Pacto Político y Social por la región. Ha sido fruto del acuerdo del gobierno socialista y los interlocutores sociales, por lo que habrá de concluir, en primer lugar, que estamos ante un Pacto Social, y no Político, por cuanto no cuenta con la representación de más de un cuarto de millón de extremeños que votan al Partido Popular en la región.
En el mismo, se dicen cosas como que hay que apostar por las energías renovables, por la agroindustria, por la innovación, por el conocimiento, por el turismo rural… Es algo así como decir que los hombres han de ser buenos, y hacer obras pías, y esforzarse en hacer bien las cosas, y en ser solidarios, y en no hacer el mal al vecino. ¿Quién pude oponerse ante tanta obviedad?
Pero cabría preguntarse porqué después de casi tres décadas de gobierno socialista en la región, ahora se preocupan por lo que pudieron ocuparse y no lo hicieron. ¿Ahora nos acordamos del campo extremeño?, ¿ahora nos acordamos de la comercialización de nuestros productos?, ¿ahora nos acordamos de la industrialización?... ¡Pues sí que ha sido lento el aprendizaje!
Y la pregunta del millón, que no responde el Pacto Social y Político para cambiar el modelo productivo de Extremadura: ¿y qué plazos se prevén para cada acción?, ¿y qué presupuesto se ha consignado para cada iniciativa? Porque dibujar sueños de futuro sin fechas ni presupuesto, es nuevamente dibujar castillos en el aire.
Y sobre todo, si se tarda en cambiar el modelo productivo diez, quince o veinte años, ¿qué le decimos a los 111.000 parados que hay en Extremadura?

09 noviembre 2009

Almaráz, suma y sigue...

Si en un tema de importancia para Extremadura, el gobierno extremeño ha estado en el permanente vaivén, este ha sido el de la central nuclear de Almaráz.
Desde que en el 2007 el Consejero Quintana dijera que “si fuimos capaces de paralizar la nuclear de Valdecaballeros, será posible cerrar Almaráz”, hasta las declaraciones de Vara en las que señalara que “pediremos otra cosa para que siga en funcionamiento, como que el AVE en lugar de tardar cinco años, tarde dos años”, o que “¿porqué hay que esperar a que tribute en Extremadura en 2010 si puede hacerlo ya?”, o la solicitud a esta industria para que “apruebe un plan de inversiones extraordinarias de no menos de 600 millones de euros”, todo han sido declaraciones y titulares estériles, como a toque de corneta.
Ni Almaráz tributa en Extremadura, ni hay inversiones extraordinarias de 600 millones de euros, ni se plantea su cierre, y lo único que se quiere hacer es subir los impuestos que ha de pagar.
Por ello el ejecutivo extremeño le ha triplicado la cifra de lo que pagaba por impuestos, de 20 millones de euros anuales, a 60 millones. Esta cifra, en diez años da como resultado 600 millones, con lo cual, para el Consejero de Industria, el “objetivo está cumplido”.
Pues no, porque si pagaba 20, y ahora 60, el incremento de 40 millones anuales en diez años hace que se quedan 200 millones de euros en el camino, y no se consigue la fiscalidad plena en nuestra tierra, ni el AVE estará en dos años.
Hay que insistir y exigir, tras 20 años de funcionamiento de la central, que tribute plenamente en Extremadura y que hagan las inversiones que nunca hizo. Es cuestión de responsabilidad social de una actividad con el territorio en el que se asienta. Al fin y al cabo, aquí está la central, y de aquí sale la energía para España y Europa. Me parece que no es mucho exigir.
Suma y sigue, y el domicilio social a caballo entre Madrid y el País Vasco…, y ni AVE en dos años, ni inversiones.

21 octubre 2009

Ya gané...

El otro día me preguntaban unos periodistas en Madrid, qué era lo que sentía tras casi un año de Presidente del Partido Popular en Extremadura, a lo que respondí que un enorme honor de poder estar con mis paisanos día a día, aprendiendo de ellos.
Nadie sabe el resultado electoral del 2011, pero sí les dije que ya había ganado. Conocer a tanta gente, sus vivencias, sus problemas, sus sueños, es algo que no se cursa en ningún máster, ni se puede conocer de manera tan honda en un libro, o ante el televisor. Te lo pueden explicar, pero hay una química en la relación personal que no se puede sentir en ningún otro medio de relación.
Por eso quiero recordar hoy a Nicolás, cacereño, con 100 años tras sus espaldas y unos ojos vivos llenos de futuro. Nicolás había perdido audición (sería un milagro que no fuera así), pero no había dejado en el camino un ápice de lucidez. Nicolás es un libro abierto, una experiencia digna de conocer, alguien a quien escuchar por lo vivido y padecido. Había trabajado mucho y duro, y ahí estaba, con una sonrisa, y sin ganas de estar sentado, que apoltronarse no le había llevado a lomos de la centuria.
Hablamos un buen rato a solas, y gané, les juro que gané…

La crisis abona el fraude, qué esperaban...

La crisis económica abona el fraude y el abuso en materia laboral, y así se observa especialmente en Extremadura. La Consejera de Igualdad y Empleo del gobierno extremeño, ayer se mostró ante los medios de comunicación para dar cifras y datos, pero ninguna solución: progresan los contratos irregulares un 30% este año, referidos a trabajadores que no son dados de alta, o tienen salarios por debajo de lo estipulado, o sin seguridad y salud laboral, o extranjeros sin permiso laboral. Todo un poema.
Pero una Consejera de Igualdad y Empleo no está sólo para dar sólo, está principalmente para ofrecer soluciones.
Eso es lo que esperan, por ejemplo, ese 60% de los autónomos de la región que han emigrado a la economía sumergida. Y eso es lo que esperan 110.000 desempleados y sus familias. Y lo que esperan los que están en formación. Y lo que esperan quienes no han perdido el empleo pero temen perderlo. Soluciones.
Subir los impuestos como ha hecho el Gobierno de Zapatero en sus Presupuestos para el Estado, incrementando el IVA y reduciendo deducciones fiscales, traerá como consecuencia menor consumo, menor inversión, y más fraude, y más paro, y más crisis.
Y aquí no vale el recurso de que estamos destinando mucho dinero a los parados, porque esto, en sí mismo, es la constatación de un fracaso. Ayudar a quien lo necesita, está muy bien, pero ayudar en lo que uno necesita, que es encontrar un empleo de calidad, está mejor.
Y es muy probable que el mes que viene, y el próximo, y el siguiente… tengamos una Consejera de la Estadística, pero no de la Igualdad, ni del Empleo, como reza en su tarjeta de visita.
Medidas del Partido Popular de Extremadura contra la crisis:
1/2/3/

20 octubre 2009

Un nuevo modelo productivo para Extremadura...

Si hacemos lo mismo en Extremadura, no prosperaremos, ni nos paralizaremos, sencillamente nos transportará la corriente hacia el atraso.
Mientras recogemos los ladrillos del suelo, advertimos que algo hay que hacer para cambiar el modelo productivo de Extremadura. Todos nos abrazamos a la construcción como maná y notamos que la prosperidad era espejismo pasajero. ¿Y ahora qué?
Señalaba un cubano que “no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante”, y tenía razón. Pero esto no ha de valer de consuelo, por cuanto los ciudadanos piden remedios a sus gobernantes, y con razón.
El contexto es hostil, la globalización, los cambios tecnológicos y la necesidad de sostener el medio ambiente han transformado la economía mundial en las últimas décadas. Tenemos que trabajar más y mejor, reducir el absentismo, formar bien a la gente, ganar en innovación y empresas que se sumen al reto.
Debemos incrementar la productividad, la educación y la formación para ser competitivos en el exterior.
La construcción seguirá siendo importante como pilar de crecimiento, aunque nunca volverá a ser lo que fuera. El turismo ha de encarar la competencia de mercados interiores y más allá de nuestras fronteras. Potenciar lo que encontramos bajo los ladrillos en nuestra tierra será fundamental: la industria agroalimentaria. Y la biotecnología, y los servicios avanzados, y la salud, y las distintas formas de producción energética sostenible, y la industria, esta última la gran olvidada.
La internacionalización de empresas grandes, medianas y pequeñas, sin complejos, porque las materias primas de calidad abundan. Y permitir que los sectores de futuro crezcan sin intromisión de la administración, porque estos no se descubren por ley, sino que los descubren las empresas.
Pero para lograr lo anterior hace falta que no engorde la deuda pública, porque adelgaza con anestesia, o lo hará irremediablemente sin ella. Al finalizar 2010 la aportación a la deuda pública española de nuestra región será de 1.500 millones de euros. Lejos de curas de adelgazamiento, se ha impuesto la obesidad en el gasto público, y el efecto será claro en Extremadura el próximo año: parálisis de las inversiones en infraestructuras.
Y hay que apostar por la investigación y el desarrollo, y la relación entre la universidad y la empresa, y aumentar el nivel de negocio de nuestras empresas, porque a mayor tamaño mayor nivel de innovación, de productividad y de comercialización.
Y preocuparse por los niños de hoy, que serán pilares del desarrollo del mañana. Inculcar una cultura de lo bien hecho, del esfuerzo, del emprendedor, una cultura industrial, hasta ahora desconocida.
Y mejorar las infraestructuras de carreteras, de ferrocarril, de telecomunicaciones...
Y por último, decir la verdad. Porque un cambio de modelo productivo no se hace en dos tardes, ni se logra en solitario con un diálogo del gobierno espigando interlocutores, ni tan siquiera con una voluntariedad autonómica. El verdadero cambio de modelo productivo parte desde el Estado, y ha de irradiarse hasta lo local, de la mano de los agentes sociales y los emprendedores.
Por eso Vara se equivoca al plantear un nuevo modelo productivo para Extremadura, sin cambios en la regulación estatal. Porque ni tiene competencias en energía, ni en materia laboral, ni en tributación y fiscalidad, ni puede considerarse Extremadura un ente aislado en el conjunto del Estado.
Soñar está bien, pero eso no puede frenar 110.000 parados en nuestra región…



La calle...

La calle debería ser asignatura inexcusable de todo político.
En la calle no hay intereses, no hay intermediarios, no hay más que una atmósfera en el que uno puede ser protagonista, sin más estorbo que la capacidad de comprensión.
A menudo el despacho, las reuniones, los email, la prensa, el teléfono es la vía de información, escapándose un ventarrón de matices y datos que sólo en la calle se pueden tropezar.
Cuando uno transita por la calle y no abre los ojos a los que sufren, es que uno está enfermo, con el corazón encallecido. Mirar a los ojos de la gente, su expresión, sus gestos, auscultar sus mensajes son la mejor terapia del político para estar prevenido contra la desinformación.
A mi me gusta la calle, porque en ella uno encuentra más información que en google. Al fin y al cabo, en la red no hay tantas emociones, y en la calle, les aseguro que sobran…